1Suelta los archivos WebP
Logotipos, iconos, ilustraciones exportadas: cualquier cosa con un fondo que quieras que siga siendo invisible.
2Se convierten en PNG
Las zonas transparentes siguen siéndolo, incluidos los bordes que se desvanecen en lugar de cortarse.
3Descarga
De uno en uno, o el conjunto en un zip.
Preguntas
¿Un borde suave sobrevive o se vuelve duro?
Sobrevive, y lo hemos comprobado en vez de suponerlo: una forma con un borde difuminado de ocho píxeles, pasada a WebP y devuelta a PNG, volvió con 170 niveles distintos de transparencia. Las sombras y los bordes suavizados vuelven como degradados, no como un recorte dentado. El PNG sale con paleta, y por eso la transparencia viaja en la tabla de transparencia del archivo en lugar de en un canal propio; en pantalla el resultado es el mismo.
¿Por qué el PNG pesa tanto más que el WebP?
Porque PNG guarda las cosas exactamente y WebP no tiene por qué. Cuenta con varias veces el tamaño, y bastante más si es una fotografía. Ese es el precio de un formato que entiende todo el mundo: en un logotipo de unos pocos kilobytes nadie lo notará, y para una fotografía casi seguro querías JPG.
¿Elijo PNG o JPG?
Lo decide la transparencia. Si alguna parte de la imagen tiene que verse a través, tiene que ser PNG, porque JPEG no sabe guardar eso y lo rellenará. Si no hay nada transparente —una fotografía normal— JPG pesará mucho menos y se verá igual.
¿Puedo llevarme los dos a la vez?
Sí. Marca también JPEG y cada archivo vuelve en ambos formatos, en el mismo zip. Va bien cuando no sabes cuál aceptará el otro extremo.