1Añade las fotos que quieres mandar
Hasta diez. En el móvil puedes compartirlas directamente a esta página desde el carrete.
2Bajan a un tamaño razonable
Lo bastante grandes para verse bien en cualquier pantalla, lo bastante pequeñas para que un servidor de correo las acepte.
3Adjunta el resultado
Descárgalas por separado, o llévate el zip y adjunta ese, que la mayoría de los clientes de correo manejan mejor que diez archivos sueltos.
Preguntas
¿Cuál es el límite real al que apunto?
Gmail y casi todos los proveedores domésticos cortan en 25 MB por mensaje, Outlook.com en 20 MB, y muchos servidores de empresa se quedan en 10 MB. El límite se aplica al mensaje entero ya codificado, lo que añade alrededor de un tercio: date por bueno un techo práctico de 15 MB de adjuntos en una cuenta de 25 MB.
¿Cuántas fotos van a caber?
Una vez comprimidas, bastantes más de las que sueles mandar en un solo mensaje. La línea de totales encima de los resultados te dice cuánto pesa el conjunto ahora, así que puedes comprobarlo antes de adjuntar en vez de después del rebote.
¿Se va a notar en el otro lado?
En una pantalla, casi seguro que no. Vuelven como JPEG normales a un ancho que sigue viéndose nítido en un portátil o un móvil. Si alguien necesita imprimir una en grande, mándale el original de esa.
¿Viaja con la foto el lugar donde la hice?
Desde aquí no. Los datos de cámara y GPS se eliminan por defecto, así que la copia que adjuntas no lleva las coordenadas de tu casa. Conviene saberlo, porque enviar una foto de móvil sin tocar sí las manda.